El modelo de negocio social es una manera eficiente de combatir la pobreza, al mismo tiempo que es una forma productiva de crear nuevas ideas de negocio. “Un negocio social no es lo mismo que un negocio low cost”, afirma Jacques Berger, Director General de Action Tank. Con esta misma idea terminamos la primera parte de El innovador modelo de negocio de Action Tank, la cual queremos retomar para presentar, en esta segunda parte, los proyectos Le Programme Malin y Optique Solidaire.
1. Le Programme Malin
En Francia, el índice de pobreza infantil se acerca al 20%. Se estima que unos 160.000 niños nacen pobres, lo que supone un mayor riesgo de desequilibrios nutricionales que acarrean problemas de salud como obesidad, deficiencias en la dieta…etc. Desde su nacimiento hasta los 2 años de edad, un niño experimenta una etapa de desarrollo único, durante la cual su salud se fortalece y define -en parte- su vida adulta.
Los hogares de bajos ingresos constantemente se enfrentan a la dificultad de comprar productos adecuados para la alimentación de sus hijos. La mayoría de los consejos de nutrición no se adaptan a su nivel de vida y mucho menos a los recursos de los que disponen para garantizar una dieta nutritiva y balanceada para su familia. La consecuencia lógica e inevitable es caer en hábitos alimenticios irregulares y arriesgados.
En este contexto, socios como la Cruz Roja Francesa, Blédina (operador de Danone en el sector de la nutrición del bebé) y los sindicatos de pediatría tienen el objetivo de ejecutar un programa para proveer a las familias de bajos ingresos con alimentos asequibles y nutritivos para niños de 6 meses a 2 años. A través de los socios locales, se reparten vales de descuento para productos de Blédina y Gallia, cestas de frutas y verduras frescas a un precio que se ajuste al presupuesto de estas familias, pero sin sacrificar la calidad de los alimentos.
Un segundo objetivo, igualmente importante, es brindar asesoría sobre la importancia de la nutrición infantil y la alimentación durante el embarazo. Una red de profesionales a nivel local se encarga de entregar materiales educativos y ofrecer cursos y talleres para que las madres acudan y aprendan a desarrollar buenas prácticas nutricionales.
Gracias al Programme Malin las familias ven reducida su carga financiera y pueden destinar parte del ajustado presupuesto a otros gastos también esenciales. El impacto del programa está siendo evaluado por un estudio clínico, y ya se pueden ver algunos de los beneficios que genera como contrarrestar diversas deficiencias en la dieta, evitar el retraso de crecimiento y eliminar riesgos de infección.
Las familias pueden registrarse en el programa a través de una plataforma digital para recibir los vales. Productos indispensables para el crecimiento como primera leche para lactantes, leche de crecimiento, alimentos preparados para bebés, compotas de frutas, etc. -desde los 6 meses hasta los 2 años- cuentan con un 30% o 40% de descuento. Estos vales cubren el 100% de las necesidades de la leche del bebé y el 33% de una dieta equilibrada. Es importante mencionar que algunos supermercados se han sumado a esta iniciativa y están aceptando los vales de descuento como forma de pago.
2. Optique Solidaire u Óptica Solidaria
Es un equipamiento óptico completo de calidad y fabricación francesa a un precio adaptado. En 2011, la empresa de cuidados ópticos Essilor ((empresa líder a nivel mundial en el cuidado de los ojo, fabricantes de gafas y lentes correctoras) lanzó su proyecto de negocio social, Optique Solidaire. Mediante el trabajo a través de la cadena de suministro de toda la empresa, incluidas las compañías de seguros, se ha logrado reducir el coste de un par de gafas de lectura de alta calidad para los pensionistas con escasos recursos. Gafas, que normalmente cuestan más de 300€, son rebajadas a 120€. Optique Solidaire ha construido una red de más de 500 minoristas solidarios en toda Francia, ópticos que se han ofrecido como voluntarios para invertir parte de su tiempo en la venta de las gafas con un margen de beneficio muy reducido.
Este proyecto tiene un público objetivo específico. Personas mayores de 45 años con escasos recursos, que están sufriendo una pérdida gradual de la visión de cerca o que presentan otro tipo de problemas que puedan corregirse con lentes multifocales. Cualquier pensionista que sea beneficiario de la "Ayuda Complementaria para la Salud" en Francia (una ayuda financiera para obtener cobertura sanitaria suplementaria) puede acceder, a través de su compañía de seguros, a un par de gafas de lectura de alta calidad con un desembolso mínimo.
Estas personas a menudo renuncian a comprar gafas que no se pueden permitir. Muchas veces el precio de los equipos ópticos más baratos corresponde a 2 meses de su ingreso disponible, es decir, la renta a su disposición para el mes una vez que han pagado todos sus gastos. Un efecto secundario de renunciar a comprar gafas es renunciar también a hacerse una revisión ocular.
Optique Solidaire está disponible en toda Francia y ya cuenta con más de 3.000 beneficiarios, quienes han podido recuperar autonomía en su vida cotidiana. Un sencillo pero práctico ejemplo es que estas personas pueden volver a conducir y muchas otras se están beneficiando de la detección temprana de patologías en la retina y otras enfermedades oculares.
El proceso es el siguiente. Las compañías de seguros involucradas son las encargadas de seleccionar, entre sus asegurados, al público objetivo al que envía una carta describiendo la oferta junto con la dirección de la óptica participante más cercana. En un segundo paso se incluye una consulta médica con un oftalmólogo para que los beneficiarios tengan acceso a una revisión ocular sin gasto extra.
Los fabricantes de gafas utilizan sus instalaciones de producción y ofrecen un “paquete especial”, el cual incluye un surtido limitado de monturas y sólo una referencia de lentes correctoras. Es importante mencionar que aunque el precio de la lente baja considerablemente, la calidad del producto sigue siendo la misma. El proceso se controla a través de un fabricante encargado de emitir un cierto número de “vales para gafas” y de gestionar los pedidos.
Después de una fase de prueba en Marsella en 2011, el programa se lanzó a nivel nacional en 2012. En 2014, 52.000 vales fueron enviados a los potenciales beneficiarios. De 20 a 30 personas consiguen un par de gafas cada semana con el programa Optique Solidaire.
El objetivo de presentar estas tendencias de innovación social es valorar si este tipo de proyectos podrían implementarse en España.